Encontré en casa de mis padres nuestra primera computadora. Tiene un floppy de 5¼, para entendernos. No lleva disco duro. (Nota: muchos lectores, abriéndose...
La noche antes de una mudanza, L. y yo la pasábamos armando y llenando cajas y maletines, cuidando de dejar fuera la cafetera, el café, el azúcar, y un par de tazas para el desayuno...
Para aguantar el aire contaminado, el foso del hambre, los mosquitos en la noche y el calor impenitente, Luz María, Chen y cualquiera que pasara por allí tenía que anestesiarse con alcohol.
Porque, simbólicamente, en lo que respecta a la lectura, uno siempre está en una especie de isla desierta: la isla desierta de su apartamento, la de su cuarto, la del círculo de luz de la lámpara de noche, la de las páginas abiertas que esta ilumina.
Uno de los experimentos más interesantes, no solo de los últimos años, sino, a mi juicio, de la extensa y diversa historia de la oposición cubana, fue la plataforma de acción cívica Archipiélago.