Tan arraigada está la tradición occidental del peregrinaje espiritual hacia el Este, que rara vez nos detenemos a considerar la naturaleza paradójica de ese...
Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.