Aquel día en Carcané había llovido mucho. Había llovido tanto que el fango brotaba de todas partes. Un fango espeso, táctil, asqueroso, que emponzoñaba...
Abrió la puerta. Era chiquito, rígido, y adelantaba la cabeza como un boxeador ansioso.
Dijo:
—¿Usted es el médico?
Asentí. Me invitó a pasar de mala gana....
Uno de los experimentos más interesantes, no solo de los últimos años, sino, a mi juicio, de la extensa y diversa historia de la oposición cubana, fue la plataforma de acción cívica Archipiélago.