«Arpa donde florecen tonadas de otros tiempos, déjame pasar las manos por tus cuerdas». Marguerite Yourcenar. El último amor del príncipe Genghi
Las tumbas del cementerio chino...
Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.