El genio ajedrecístico estadounidense Robert James Fischer (Bobby) estuvo en La Habana en dos ocasiones. La primera, poco conocida, en 1956, cuando era un...
Era una de esas tardes que llamamos de atmósfera insostenible: agitadas relecturas habían coincidido con la fiebre y una terca lluvia. (Quizás la misma...
Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.