Crónicas

Este español, no importa dónde

Ahora que lo pienso fue en un Walmart. Hará un año por ahí percibí, me digo que por vez primera, aunque es probable, harto...

El Monumento y las fotografías amarillas

Si miro atrás lo veo como un templo romano, incólume. Todavía hay gente que lo visita para tomarse fotografías. Pero sus fuentes permanecen secas;...

Aspirante a multimillonario

En el supermercado de la cadena Publix ubicado en la séptima avenida del Northwest de Miami, un señor hace la fila de ocho personas...

El rastro. Tu sangre. La nieve

«Es pino de la zona», me dice cuando le pregunto qué madera utiliza para encender el fuego. En sus manos las pinzas van de...

Apuntes sobre la apatía o cómo elegir bien a tu candidato

Los domingos en La Habana suelen ser bastante monótonos. Silencio. Hoy el ruido solo acude a través de las pantallas. Alguna tea virtual librada...

El deshielo que nunca fue

Digamos que tienes unos 20 años, que estudias Periodismo en la Universidad de La Habana, que todavía no has escrito nada que merezca ser...
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Remar con la Virgen, sobrevivir a la crisis

Quienes asistieron a la procesión buscaban en la Caridad del Cobre un consuelo a la vez renovado y duradero.

Otro bastardo de la Revolución

Ser opositor en Cuba significa soportar la censura, la criminalización y los incontables procesos represivos del régimen. Ser opositor y de izquierdas en Cuba se traduce en invisibilización, moralización, abandono y desprecio por parte de la otra oposición, más visible, mayoritaria, que se reconoce de derechas. En un terreno de exclusiones, donde la posverdad y el sensacionalismo determinan los rumbos hacia el futuro, para alguien como yo no queda más que vivir expuesto a un fuego cruzado.