Manuel D la Cruz

Una cama, dos activos. El mexicano que me venció

Hubo un tiempo en que fui una joyita en el mercado LGBTIQ. Estaba en el clóset, tenía 19 años y no daba el culo....

Mieles para una cacería silente

Corría el 2015 de parranda en parranda para mí. Fue el año de las fiestas públicas. Por diversas razones, jamás he visto un año...

15N de amor y repudio: «Un viaje del que jamás regresarás»

Poca gente sabe tanto del mecanismo de la censura como Miryorly García. Hace dos años, como parte del Comité de Selección de la Muestra...

«Mami está de viaje. Mami viene pronto». Los 24 días en prisión de Daniela Rojo

Daniela Rojo camina junto a su madre. Las acompaña una vecina. Desde el Departamento Técnico de Investigaciones (DTI) de Alamar hasta su casa en...

Parafilia italiana bien remunerada

Fue hace muchos años, pero estoy casi seguro que debe haber sucedido un miércoles. Ese día se me presentó con cara de miércoles, o...

Homenaje extraviado a un periodista de 160 años

«¿Manuel de la Cruz, como el escritor del siglo XIX?» «Sí, sí, como él». He tenido ese diálogo muchas veces. Al autor de Episodios...

Newsletter

Recibe en tu correo nuestro boletín quincenal.

Te puede interesar

Luis Manuel Otero, el último farsante

Inmediatamente, la policía del lenguaje ha protestado porque Luis Manuel Otero no ha replicado ningún lema de obediencia ni se ha comportado como un pionero. Estos oficiales tienen delante de sí el testimonio vivo de alguien que venció al castrismo, pero lo que necesitan es que el castrismo no deje de triunfar.

Luis Manuel Otero Alcántara, el pasajero del asiento 2D

Un señor se abre camino entre el tumulto y...

Luis Manuel Otero es libre, o todo lo libre que puede ser un exiliado

Si hasta hace poco le robaban el tiempo, ahora le han quitado su espacio. Su nueva condena será observar, a la distancia, que Cuba ni siquiera es aquella que dejó de ver el 11 de julio de 2021.