Jugar in the American Playgrounds

Juan-Sí González explora y re-presenta en American Playgrounds (2008-2020) una frontera interior.

Cartografía una región de paradojas elementales cuya modernidad, ya en pleno siglo XXI, alcanza su síntesis, quizá, en esa suerte de granero rodante que vemos transitar una carretera situada, también, en mitad del exilio del artista cubano-estadounidense.

Juan-Sí González. American Playgrounds.
Juan-Sí González. American Playgrounds.

La mayoría de estas piezas corresponden al Midwest norteamericano. Un espacio cultural, digamos, en suspenso: al mismo tiempo postrural y postindustrial y postpolítico. Sabemos que el Midwest —siempre mirado desde la Costa Este— jamás llegará a ser el West. Pero tampoco el centro de nada.

Juan-Sí González. American Playgrounds.
Juan-Sí González. American Playgrounds.

¿A dónde se han marchado todos en estas fotografías? A inicios de 2021 casi diríamos que todos se han ido por fin a tomar el Capitolio de Washington. En una imagen de esta serie se observa claramente que la ruta hacia lo político ha estado cerrada (Road Closed) porque desde hace mucho tiempo lo político está en obras.

Juan-Sí González. American Playgrounds.
Juan-Sí González. American Playgrounds.

El sujeto permanece omitido en estas fotografías de Juan-Sí. Todo es predicado. La prédica de los carteles y del paisaje deshumanizado (las personas aparecen tan solo re-presentadas, o bien sus presencias insinuadas por el detalle de unos zapatos vintage, de unos autos en tránsito).

Juan-Sí González. American Playgrounds.
Juan-Sí González. American Playgrounds.

Se trata entonces de la sorda, insistente, tautológica predicación de unos valores presumiblemente amenazados. ¿Y de la negación de todo lo demás?

Alguien (es el retrato de un retrato) dispara contra la realidad tras una vidriera; los molinos de energía eólica asoman del otro lado de la tapia; el carro de la compra, vacío, ha sido abandonado (¿es una escena de otro filme sobre el apocalipsis zombie?).

Juan-Sí González. American Playgrounds.
Juan-Sí González. American Playgrounds.

Nada puede ser ya fantástico, dice explícitamente una estas fotografías. Quizá precisamente porque ahora los grandes almacenes guardan cada vez más juguetes (Toys) y cosas así… En cierto modo, el viejo granero ha sido desplazado hacia el fondo sepia del Midwest.

Juan-Sí González. American Playgrounds.
Juan-Sí González. American Playgrounds.

Juan-Sí consigue imágenes de gran eficacia estética: la desolación —contra todo pronóstico— se hace más intensa gracias al color; la vida muda de los objetos y las instalaciones habla mejor del hombre que el hombre mismo; la definición obsesiva de las líneas, esa intuición euclidiana al examinar el paisaje, genera una y otra vez diferentes planos discursivos: temporalidades y formas del espíritu diversas que se cruzan o se yuxtaponen en el interior profundo de los Estados Unidos.

Juan-Sí González. American Playgrounds.
Juan-Sí González. American Playgrounds.

Fronteras domésticas que remiten a otros (viejos y nuevos) modos del exilio, y que el artista exiliado capta inevitablemente. Resulta tal vez un síntoma decisivo cómo la geometría (interna, pero también el formato 1×1) de estas piezas fotográficas aguza la vocación de fraccionamiento que uno adivina en el Midwest.

Juan-Sí González. American Playgrounds.
Juan-Sí González. American Playgrounds.

Planicies inabarcables, enormes extensiones de un país desconocido que el hombre blanco se apresuró a dividir —regla y cartabón— en estados, y asimismo en reservas indias, parcelas escuadradas, estamentos raciales, sectas, denominaciones religiosas, partidos políticos.

Do not trespassing… nos dicen algunas de estas fotos. No es el antiguo horizonte de los grandes espacios abiertos sino las siluetas artificiales de una ruralidad inorgánica lo que a menudo divide el cielo y la tierra.

American Playgrounds discurre insistentemente sobre la noción de límite en las entrañas de un país que desde lejos hemos asumido, con demasiada frecuencia, como una avasallante totalidad.

Juan-Sí González. American Playgrounds.
Juan-Sí González. American Playgrounds.

En el patio de juegos (playground) las cosas ocurren como proyección y como realidad. Como suceso y como representación. Allí se juega (a) lo real. Es ese sitio donde todo acto acontece, como mínimo, dos veces a la vez.

Juan-Sí lo sabe muy bien. Y por eso fotografía esta «PHOTO».

Juan-Sí González. American Playgrounds.
Juan-Sí González. American Playgrounds.

***

Juan-Sí González estudió en el Instituto Superior de Artes de La Habana. Fue seleccionado para participar en la primera y segunda Bienal de La Habana. En 1987, cofundó el Grupo Art-De (arte y derechos) y comenzó a realizar intervenciones callejeras en las calles de La Habana y videos independientes sobre temas sociales.

Ha vivido en Ohio desde el 2003. Ha recibido tres premios por la excelencia de su trabajo del Ohio Arts Council y residencias en centros de arte y universidades de Estados Unidos. Fue seleccionado para participar en The Bronx Latin American Art Biennial, NY; El Museo del Barrio Biennial, NY y la FotoFocus Biennial en Cincinnatti, Ohio. Su trabajo ha sido exhibido en The Frost Art Museum, Fort Lauderdale Museum of Art, Museum of Latin American Art, Indiana Museum of Art, Museo Carrrillo Gil, The Instituto Tomie Ohtake, Lima Centro de la imagen, Southeastern Center for Contemporary Art, Palacio de la Virreina, Centro Georges Pompidou, entre otros. Su obra está incluida en múltiples colecciones públicas y privadas.

  • Juan-Sí González. American Playgrounds.
    Juan-Sí González. American Playgrounds.

(Fotografías autorizadas por Juan-Sí González).

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Leandro Eduardo Campa fue (o es) un escritor nacido en La Habana, Cuba, en 1953. Llegó a los Estados Unidos con el éxodo del Mariel. Medio vagabundo, elegante y mitómano (según dicen), vendía prendas falsas en las calles de South Beach o de la Pequeña Habana.

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Jesús Adonis Martínez
Jesús Adonis Martínez
Es, como Dios o cualquier otra cosa, posterior al Big Bang. Es, por tanto, nuestro contemporáneo. Lee, y a veces escribe. Cuando alza la vista se descubre, siempre asombrado, en medio del mundo.

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