Tema: transporte en Cuba

    El motor de papá

    «A que no baja pal llanoy te cuela en una esquinay cambias un bergovinapor un carro americano.»«Hazlo como yo», grupo Changüí de Guantánamo. Un gran...

    La fauna peregrina del Metro de Madrid

    I. Literatura subterránea Hay una suerte de verticalidad en la metrópoli moderna que parece archivar, en sí misma, el registro civilizatorio de la humanidad. Aún...

    Tren cancelado

    En sus visitas a Cuba, desde 2016, Marcelo Caballero no solo consiguió fotografiar ese «apuro lento» del metabolismo habanero en pleno siglo XXI, sino...

    La cola, la conciencia y la coyuntura

    Desde hace meses el ciclo de las crisis de desabastecimiento —pasajes de extrema gravedad dentro de la gravedad— no han hecho más que acortarse sin que el gobierno se haya animado aceptar explícitamente que la «coyuntura» no es coyuntural sino estructural.

    La guagua se te fue

    Las guaguas viajan por la ciudad llenas de enemigos íntimos.

    El transporte se «descoyunta»

    Desde hace décadas el transporte público ha sido disfuncional en Cuba. Y el reclamo de una mejoría en ese servicio —como el pregón «El manisero»— es parte ya de la cultura nacional.

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    «Encuentro en un aeropuerto»

    Taha Muhammad Ali (1933-2011) vivió la mayor parte de su vida como un palestino de Israel. Nació en una aldea de la provincia de Galilea, encontró refugio junto a su familia en el Líbano, cuando la guerra árabe-israelí de 1948 arrasó con su pueblo y regresó luego a Nazaret, donde murió a los 80 años. Allí escribió sus poemas y cuentos de forma autodidacta, al finalizar cada jornada como vendedor de souvenirs en la tienda familiar. No pasó del cuarto grado de escolaridad, no dirigió ninguna publicación literaria, no concibió ningún manifiesto artístico o político.

    Efecto de ida y vuelta

    Volví a sentir la mirada inquisidora de mi padre clavada en el cogote cuando tuve que hacer un esfuerzo para recordar el número de relaciones sexuales que había tenido a lo largo de mi vida. Si bien de pequeña eran lícitos los disfraces de bailarina de Tropicana para los bailes del cole, en la adolescencia, por el contrario, mi herencia cubana me venía reprochada como un estigma.

    La reina cubana del Bikini Wellness

    Su cuerpo, milimétricamente tonificado, gira a la derecha, se contonea hacia la izquierda. Muestra al público su cintura de 62 centímetros. Aún no lleva la corona, pero no faltará mucho para que el jurado de la Federación Unida de Fisicoculturismo Cubano (FUFC) anuncie que Karla es la campeona en la categoría Bikini Wellness, la primera mujer de la provincia de Pinar del Río en competir y llevarse el título.