El 21 de enero de enero de 2020, Mónica salió rumbo a Moscú. La madre y su padrastro fueron a despedirla al aeropuerto. Lloraron, se abrazaron, se tomaron muchas fotos. En una de esas fotos, Diana posa junto a su hija. Ella, la hija, llevaba unos pantalones ajustados, el cabello corto y crespo, una chaqueta de tela sintética que simulaba cuero, rematada con un cuello que simulaba pelo de zorro. Excepto por el volumen de sus senos, oprimidos por una faja bajo la ropa, Mónica se fue de Cuba simulando ser un hombre.
Trabaja. Calla. Desconfía de la historia. Suéñala y rehazla.
Pere Quart
Prólogo: Asturias, octubre de 1981
Enfermo y angustiado, Alfonso Camín no paraba de preguntarse por qué,...
Los jineteros están por todas partes, sobre todo en las zonas turísticas y en los bares de moda, que proliferan en los últimos tiempos. Son verdaderos escuadrones armados a base de labia que han convertido su identidad cubana en una daga punzante que entierran en la carne de los extranjeros que aterrizan aquí en busca de ese ansiado dolor.