Qué raro vivir en un año que se sabe que no será memorable, es como estar dentro de una tumba, nada de lo que pasa alrededor importa, nada puede cambiar los fundamentos de la fatalidad.
¿Y si Orlando Ortega ya no quiere ser más identificado como cubano? Si fuera ese el caso, ¿es esa razón para desear que se quiebren sus piernas? ¿Ese deseo sí sería expresión de lo cubano?
“No se puede hablar de un teatro cubano honesto, aunque queramos, en estos momentos. Vivimos en una sociedad que ha tenido que simular lo que no somos...".
No es un campeón del exilio. No es un reivindicado del quinquenio gris. No es un funcionario del sistema. No se volvió cínico, o ríspido, o sarcástico, o cauteloso, o violento, y menos aún se plegó. Por alguna inexplicable razón, le sigue importando menos su suerte personal que la muerte de su país.
Osmani García, 34 años, baladista devenido reggaetonero, autor de líneas como “Yo sé que tú careces de lo que presumes, tú sabes que conmigo se te cae el blume”, tiene prohibido cantar en Cuba desde finales de 2015.