Siempre he dicho que uno es lo que come.
Literariamente, visualmente, musicalmente y sobre todo, aunque suene bizarro,
sexualmente. Si mal no recuerdo, al principio, comí...
Otra vez un libro de Padura quedó en manos de quienes estuvieron dispuestos a batirse por agarrar un ejemplar. No pocos se escandalizaron al ver que costaba 120 pesos.