«Esto es un nuevo disparate en política económica», sostuvo el economista Mauricio de Miranda. «Lo que no puedo entender es que se sigan adoptando medidas económicas que van a contrapelo de la realidad objetiva».
La apertura en La Habana a inicios de este año del primer mercado estatal con operaciones en dólares en efectivo ha sido para muchos un preludio de la «muerte» de la virtual Moneda Libremente Convertible (MLC) y el inicio de una etapa de dolarización parcial de la economía.
El gobierno cubano reconoce que aún no se concreta la implementación de las proyecciones acordadas para la estabilización macroeconómica del país. Igual admite el fracaso de la política de bancarización y que las nuevas tarifas de los combustibles aumentaron el valor de la transportación de pasajeros, tal como se había predicho.
Sin muchas explicaciones, el gobierno cubano decidió suspender la aplicación de un paquete de medidas que supuestamente debía corregir distorsiones y, por fin, impulsar la economía en 2024.
En 2023, las remesas hacia Cuba totalizaron mil 972.56 millones de dólares y experimentaron una caída de 3.31 por ciento en relación con 2022 (dos mil 040.25 millones), según informe de Havana Consulting Group.