Detrás del silencio y la palidez, mi calzón estaba completamente mojado. Yo solo quería abrazarlo y hacerle saber que sentíamos lo mismo. Después, quizá, después de regresar a la casa, después de regresar a dormir a la cama, comencé a llorar sin motivos y sin lágrimas. Desperté con algo serpenteando en el vientre.
Pero si sales de este mundo ciego
y vuelves a mirar los bellos astros,
cuando decir «estuve allí» te plazca,
háblale de nosotros a la gente.
Dante Alighieri...