Almenares solo nos muestra esta vez efigies extremas: ancianos y niños, o sea, el pasado y el futuro zapateando las calles de La Habana; un busto de José Martí y una cabeza de puerco.
La reciente puesta en escena de Hierro, de Argos Teatro me parece una extraordinaria manera de comprender a Martí, a través de cómo lidió con sus conflictos, fuesen personales o nacionales.
Las imágenes tienen un vértigo circular,
centrípeto, que nos habla por oposición de nuestras fugas. Tal vez esto es lo
que somos, y de esto escapamos...
En el ensayo 'Viaje al corazón de Cuba', Carlos Alberto Montaner alega que no hubo en las últimas décadas mayor impulsor de la corriente anexionista que Fidel Castro.
La activista política cubana fue nombrada hace solo unos días Embajadora por la Libertad para las Américas de la organización Freedom House, basada en Washington, D.C., y deja esta advertencia para sus compatriotas dentro y fuera de la isla.