A esta hora la televisión nacional, que no está encadenada, también transmite el choque entre el Real y el Getafe, y mientras Raúl Castro lee el informe central del congreso, uno no llega a discernir entre los aplausos que bajan del graderío del Coliseum Alfonso Pérez en Madrid con los goles del equipo de Zidane y los que emiten los militantes comunistas reunidos en el Palacio de las Convenciones.
En El Fanguito hay apenas una calle, la calle 30. Una franja que marca el verdadero límite del Vedado. De 30 hacia adentro, como quien busca el apacible olor a río, todo concluye. De 30 hacia afuera, como quien busca el humo citadino, todo comienza.
En el ensayo 'Viaje al corazón de Cuba', Carlos Alberto Montaner alega que no hubo en las últimas décadas mayor impulsor de la corriente anexionista que Fidel Castro.
La activista política cubana fue nombrada hace solo unos días Embajadora por la Libertad para las Américas de la organización Freedom House, basada en Washington, D.C., y deja esta advertencia para sus compatriotas dentro y fuera de la isla.