En mi primer viaje a Nueva York, conocí a una querida amiga que partió de Cuba adolescente y cada conversación con ella era una oda a la cubanía. Después de tanto tiempo, era tan cubana.
Si Maduro es derrocado, es difícil imaginar quién podría sustituirlo en el triste papel de benefactor de Cuba, quién querrá heredar de él una fatídica alianza política y militar con Raúl Castro o su todavía desconocido sucesor.
El propósito de la izquierda debería ser responder esa resbaladiza pregunta, cómo obtener, en las groseramente adversas circunstancias de Cuba, que el país crezca en forma continua, justa, proporcional y sostenible, que no salga solo la minoría de esta catástrofe, y que no pierda la mayoría lo poco bueno que tiene...
En el ensayo 'Viaje al corazón de Cuba', Carlos Alberto Montaner alega que no hubo en las últimas décadas mayor impulsor de la corriente anexionista que Fidel Castro.
La activista política cubana fue nombrada hace solo unos días Embajadora por la Libertad para las Américas de la organización Freedom House, basada en Washington, D.C., y deja esta advertencia para sus compatriotas dentro y fuera de la isla.