Si bien en la Casa de Tomás se reciben a los viajeros de forma incondicional, es tradición en el excursionismo cubano llegar con alguna donación. Es conocida la dura situación del campesinado cubano, así como la dificultad de acceder a determinados productos y utensilios en comunidades tan intrincadas.
«En menos que se dice, se cuela una culebra en un gallinero». William Faulkner. Mientras agonizo
Monte Oscuro, Las Jejiras, Manantiales.
Blanquizal, El recreo, La loma...