Yuli está concebida para recorrer el mundo y no para desmenuzar cabezas de quienes no merecen el odio de un triunfador como Carlos Acosta, alguien que acarició el milagro profano de encarnar y obsequiarse una egoterapia en su país.
En este panorama chapucero es muy fácil suponer que mienten olímpicamente cuando dicen que al Decreto 349 solo le preocupa la chabacanería y el intrusismo. No hay por qué creerles. Y no es difícil suponer que las personas talentosas que lo defienden pecan de ingenuidad, cinismo o cobardía.
El Decreto 349, firmado por Miguel Díaz-Canel, establece las contravenciones en materia de política cultural y sobre la prestación de servicios artísticos y de las diferentes manifestaciones del arte en Cuba.
"Esta ley no permite pensar diferente, te fulmina en vida, te convierte en un hombre muerto. Lo bueno es que por lo menos un grupo estuvimos lo suficientemente indignados para manifestar nuestro rechazo".
La familia simbólica del arte cubano contemporáneo constituye una red de micro-poderes subordinada al macro-poder de la política cultural diseñada por la revolución.
Los vecinos frecuentemente pasan a dejarle pedazos de madera que se encuentran para que haga sus guitarras. Por lo general trabaja con teca, nogal, cedro, majagua, caoba antillana, pino abeto y palisandro.