Julio es una especie de quarterback del arte cubano. Algunos juzgan como dispersión su brillante capacidad creativa, lo cual se debe a que gran parte de su trabajo les resulta intelectualmente desafiante e incomprensible.
La obra de Edel Rodríguez, la cual comprende una vasta iconografía que va desde el Che Guevara con audífonos de iPhone hasta Mao Zedong o Muamar el Gadafi derritiéndose tras su muerte, ha sido expuesta en ciudades como Los Ángeles, Nueva York, Filadelfia, Dallas, Toronto o Madrid, y sus pinturas son habituales en las portadas de medios como TIME, Newsweek, The New Yorker o The New York Times.
Es Centro Habana, un día de 2009, y cuando Yomer sale a la calle se encuentra con un amigo que viene huyendo y que, desesperado, le dice: “el singao este me pinchó.” Unos metros más adelante, el amigo cayó muerto. Es una de las maneras en que pueden terminar las discusiones callejeras en Centro Habana. Yomer había vivido historias similares, pero ese día decidió irse al policlínico y con las placas de rayos X armó su obra “NO”.