"Esta ley no permite pensar diferente, te fulmina en vida, te convierte en un hombre muerto. Lo bueno es que por lo menos un grupo estuvimos lo suficientemente indignados para manifestar nuestro rechazo".
Hemingway era un cojimero más. Casi todas las semanas se aparecía en su yate Pilar y lo dejaba cerca de la garita del telégrafo. De ahí caminaba hasta La Leonera, el viejo atracadero donde los pescadores se reunían después de cada jornada a tomar alcohol y contar historias de peces capturados y mujeres conquistadas.
Sus inicios en la literatura, en la década de los 90, coincidieron con la ruptura de la barrera que permitía a los cubanos publicar en las grandes editoriales del mundo occidental. Desde 2007, Ena se ha enfocado en terminar su próximo libro, la novela El último pasajero.
Pete Souza —62 años, natural de South Darmouth, Massachusetts— ya no es más el Fotógrafo Jefe Oficial de la Casa Blanca, ni dirige su Oficina de Fotografías. Desde entonces su fama ha aumentado.
La plana mayor de su unidad de tanques estaba lista para ordenar el juramento y Abel formaba fila como abanderado. Aunque el Estado cubano nunca ha reconocido la objeción de conciencia y, en la práctica, la ha criminalizado, él no se arrodilló aquel día. No juró.
Entre los grupos teatrales surgidos en Cuba a fines del siglo pasado, El Ciervo Encantado destaca por la pulsión de replantearse en cada espectáculo. Durante más de dos décadas ha posicionado una rigurosa investigación técnica, con todo el entrenamiento relativo al performer y la voz, el cuerpo como herramienta y archivo.
La estela de decisiones conservadoras de los tres magistrados nombrados por Trump (y quizá un cuarto, si Sonia Sotomayor, de 72 años y diabética, tiene que retirarse) podrían terminar siendo su legado más importante.
Javi voló a Moscú y, de allí, a los Emiratos. La última foto en casa con su hermano Alec le rompe el corazón a cualquiera. Abrazados frente a la cámara, abatidos y al mismo tiempo estoicos. Si una imagen pudiera capturar la manifestación de la tristeza, es esa: la mirada de dos hermanos de 23 y 14 años, tan apegados como ellos, a punto de una separación brutal. Observándolos, caí en cuenta de que presenciaba la repetición de mi propia historia: el momento en que me separé de mi hermano.
«La fotografía de calle es de 99 por ciento fallar, como diría Alex Webb. Llegué a esta fotografía fallando y redescubriéndome. Ya no me gusta tanto ir a donde haya mucha pose. Me gusta ir a donde hay imágenes que tengan que ver con la calle. Mi manera de ver ahora ha evolucionado a capas y reflejos».