Un pequeño grupo de seis migrantes cubanos avanza por una carretera desconocida, bajo el cielo ardiente de una mañana de enero de 2023. No ubican a nadie más y no saben cuánto tiempo falta para llegar a su destino...
Le parece que ha perdido lo único que era realmente suyo y que no pudo meter en la mochila con que subió al avión. Algo intangible. Inexplicable. Algo que no puede compartir con los de acá, que esperan agradecimiento, ni con los de allá, que la envidian tanto.
En la mañana del domingo 11 de julio de 2021, Carlos no salió a vender, sino que se quedó dentro de casa, pegado a su celular, siguiendo en redes sociales la insólita protesta popular que acababa de iniciarse en un pueblito del occidente del país llamado San Antonio de los Baños.
Ninguna de las personas del público imagina el alboroto que había aquí poco antes de su entrada. La sala está llena de jóvenes que, de alguna manera, se conocen. La mayoría son muchachos que recién terminan el preuniversitario. Sus estilos son diversos, pero casi todos mantienen un código: están vestidos de negro.
Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.