Carlos asistía a reuniones políticas y leía el periódico Granma cada mañana. En el barrio se enteraba de todos los que se estaban yendo por el Mariel. No había que ser muy perspicaz. En Marianao los chismes vuelan más rápido que la luz.
Un periodista norteamericano promedio gana alrededor de 34 mil ciento cincuenta dólares al año lo cual, en turnos de ocho horas diarias en semanas de sesenta horas laborales, equivale a unos 12 dólares la hora.
Los vecinos frecuentemente pasan a dejarle pedazos de madera que se encuentran para que haga sus guitarras. Por lo general trabaja con teca, nogal, cedro, majagua, caoba antillana, pino abeto y palisandro.
De los 3,8 millones de inmuebles residenciales que se registran en Cuba, al menos el 39 por ciento presenta un estado constructivo entre regular y malo, reseñan los datos oficiales.
Los jóvenes fueron echados por mostrar su orientación sexual en el contexto de la reforma constitucional que quiere legalizar en Cuba el matrimonio igualitario.
Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.