Si tuviera que hacer reclamaciones, sería la brevedad de un relato que no cede a la conveniencia de la Historia, ni de Mike Porcel, ni del gobierno cubano.
El gran tema político del futuro cercano en Estados Unidos se centrará en qué rama del populismo económico puede responder mejor a la necesidad de que una mayoría de los ciudadanos, especialmente los jóvenes, vuelva a sentirse partícipe de ese crecimiento, y traducir el descontento económico en propuestas concretas sobre salarios, vivienda, impuestos, competencia empresarial y poder corporativo.