Desde hace meses el ciclo de las crisis de desabastecimiento —pasajes de extrema gravedad dentro de la gravedad— no han hecho más que acortarse sin que el gobierno se haya animado aceptar explícitamente que la «coyuntura» no es coyuntural sino estructural.
Almenares solo nos muestra esta vez efigies extremas: ancianos y niños, o sea, el pasado y el futuro zapateando las calles de La Habana; un busto de José Martí y una cabeza de puerco.
Las imágenes tienen un vértigo circular,
centrípeto, que nos habla por oposición de nuestras fugas. Tal vez esto es lo
que somos, y de esto escapamos...
Aun en medio de circunstancias históricas, los habaneros parecen tomarlo todo con mucha calma o, mejor dicho, los habaneros han aprendido a apresurarse con calma.
En 2025 registramos el fallecimiento de 36 héroes y heroínas. De ellos, 21 murieron en el exilio según la información recabada, y 15 lo habrían hecho en el país.
El esfuerzo cubano por la libertad tiene en sus héroes y sus heroínas la savia del país futuro. El registro de los luchadores prodemocracia que fallecen cada año ofrece, al mismo tiempo, un mosaico de las características generales y los detalles de esa empresa.
El gran tema político del futuro cercano en Estados Unidos se centrará en qué rama del populismo económico puede responder mejor a la necesidad de que una mayoría de los ciudadanos, especialmente los jóvenes, vuelva a sentirse partícipe de ese crecimiento, y traducir el descontento económico en propuestas concretas sobre salarios, vivienda, impuestos, competencia empresarial y poder corporativo.