Mi nombre es Jorge J. Pérez. Nací hace 29 años en el corazón del Cerro, en La Habana. Mi obsesión es robarle historias al tiempo, eso soy. Más que un fotógrafo, soy un ladrón de recuerdos, de memorias, de historias que pretendo capturar con cada imagen.
Hace años los nombraron Comunidad, una palabra como una catedral, como un título nobiliario. Pero más que una palabra, era una condicionante que rompía la lógica funcional de un llega-y-pon: desde ese momento no podían permitir que nadie más se instalara en Los Mangos, o en sus predios. Si aspiraban a ser ciudadanos legales tenían que decir no a las aspiraciones de otros, que fueron antes las de ellos. El precio de vivir, sentirse Comunidad, era el de renegar lo que fueron, y truncar sueños.
Entre los hechos recientes de la turbulenta actualidad cubana, hay uno en particular que destaca: miles de cubanos atravesando Centroamérica, detenidos en la frontera...
Daniel, colombiano con base en Madrid, está en Cuba una semana como parte de un taller fotográfico organizado por su escuela TAI. Tiene solo una semana para intentar conocer un país, esquivando los tópicos que puedan distorsionar su percepción de la realidad, o una semana para dejarse llevar por estos y ser un turista más de paseo por La Habana y Varadero, siendo lo primero una tarea imposible y lo segundo un gran placer.
Wanda Canals, viajó de una realidad a la otra. De Marianao a Xiao An She. Le fue imposible distinguir el comunismo en las calles, en las pantallas que anunciaban a McDonald o Carrefour.
Para mucha gente Rápido y Furioso 8 en La Habana fue como “la reconquista”. Las calles cerradas, el helicóptero volando rasante, la policía y cientos de jóvenes cooperando con los técnicos americanos, todo eso girando alrededor de un eje, de un concepto. El concepto de cómo Cuba se abrió de piernas ante los americanos.
En 2025 registramos el fallecimiento de 36 héroes y heroínas. De ellos, 21 murieron en el exilio según la información recabada, y 15 lo habrían hecho en el país.