El comunismo luce así

La decadencia física de La Habana como trasunto, o incluso como rostro inevitable, del fracaso moral y político de esta época. Ciertamente, no se trata de una premisa novedosa la que contiene el título de esta serie de fotografías habaneras: «El comunismo luce así».

Pero esta isla es el reino de la repetición, puede argüir el autor de estas instantáneas, quien en todo caso viene a denunciar esa «sensación de estar caminando en Alepo, Mariupol» cuando se recorre muchas zonas de una ciudad que no está ni ha estado «bajo el fuego de los misiles» que tantas veces el discurso del poder le ha vaticinado.

Ariel Maceo. El comunismo luce así
Ariel Maceo. El comunismo luce así

Las ruinas arquitectónicas —y las humanas— que retrata Ariel Maceo se revelan entonces, más acá de sus cualidades estéticas, como el grito espontáneo o la consigna militante de un artista disidente, un opositor político: «El comunismo luce así». 

Hay algo tan naif como irónico en los colores restallantes con que se nos presentan algunas de estas estampas de la destrucción. Acaso esas fotos vienen a subrayar el hecho de que ningún voluntarismo puede maquillar esta derrota, la caída definitiva de aquellas viejas esperanzas. 

«La Habana no lucía así», advierte en su statement Maceo, quien se ha propuesto desmentir aquello que algunos todavía quieren creer: «que Cuba es un paraíso tropical».

Ariel Maceo. El comunismo luce así
Ariel Maceo. El comunismo luce así

En Instagram, el autor de esta serie se presenta como fotógrafo, poeta y, sobre todo, «perseguido por el régimen cubano». De manera que, en cierto modo, si estamos en La Habana, no habría que esperar un mejor guía de esa «ciudad museo que expone lo peor de una ideología»

Con una dosis de resignación, Ariel Maceo declara que estas fotografías suyas son, finalmente, «un pequeño paseo por las calles de una capital a la que le queda muy poco del esplendor que alguna vez tuvo y que muchos no vivimos».

(Fotografías autorizadas por Ariel Maceo).

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