En 2021, la Universidad Internacional de Florida recibió una donación de cinco millones de dólares para el proyecto CasaCuba, un centro cultural y académico dedicado al estudio de las contribuciones de la comunidad cubana en el exterior, principalmente en Estados Unidos. Tras la entrega del dinero, el generoso donante dijo: «Los cubanos somos un solo pueblo: los cubanos de la isla y los cubanos en el exilio». Su nombre es Jorge Mas Santos y pertenece a una de las familias más queridas por el exilio y más odiadas por el régimen de la isla.
Para bien y para mal, nadie como los Mas ha ayudado a conformar en el imaginario colectivo la(s) idea(s ) que se tiene(n) del exilio cubanoamericano. Tampoco ningún otro apellido ha aportado tanto al relato de «un solo pueblo», siempre en pugna con la narrativa de las noventa millas de distancia geográfica-ideológica que ha defendido el régimen castrista. Esta familia no solo fue esencial en la organización del exilio cubanoamericano, sino que le dio una identidad. No obstante, creer que se trata de una labor repartida entre de todos los Mas sería exagerado, pues, en realidad, el verdadero artífice fue Jorge Mas Canosa.
El padre
Jorge Mas Canosa (1939-1997) perteneció a una generación de cubanos que vio, tempranamente, que la escencia antidemocrática de la tiranía iniciada con el golpe de Estado de 1952 no terminó en 1959. Por su oposición a Batista pasó una breve temporada en la cárcel, y si no sufrió mayores consecuencias fue porque su padre era un militar ligado a la dictadura. Luego, tras el triunfo de Fidel Castro, de quien siempre sospechó que era comunista, Mas Canosa emigró a Miami y se incorporó a la Brigada 2506. Aunque participó en la invasión de Bahía de Cochinos, se dice que su embarcación nunca pudo tocar tierras cubanas.
Tras su pequeña incursión militar, se centró en reconstruir su vida en Estados Unidos, específicamente al sur de Florida. Pidió un préstamo, lo invirtió bien y se volvió un exitoso empresario. Ya con una fortuna considerable, pudo haberse dedicado solo a los negocios, sin embargo, su rechazo al régimen de Castro lo llevó no solo a organizar a otros exiliados como él, sino a entregarle a la comunidad cubanoamericana una influencia política importante en Estados Unidos.
Mas Canosa creó la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), la cual presidió hasta su muerte. A través de ella, desarrolló un fuerte cabildeo anticomunista, que definió la política exterior de Estados Unidos a Cuba durante finales de los ochenta y casi toda la década de los noventa. En ese entonces llegó a incluso a relacionarse estrechamente con presidentes como Bill Clinton y Ronald Reagan, quien fue fundamental en el lanzamiento de Radio Martí. Mientras que el exilio lo reconoce como uno de sus líderes y principales figuras, en Cuba siempre se le trató como un financista de actos terroristas.
Los hijos
La familia Mas es, en sí misma, un reflejo de la historia del exilio cubanoamericano y sus cambios generacionales. Ni Jorge ni José ni Juan Carlos Más Santos poseen —ni les interesa poseer— la habilidad política su padre. Hoy la FNCA, a cargo de Jorge, el mayor de los tres hermanos, no convoca al exilio como lo hacía antes. De los hijos de Mas Canosa, es él quien a duras penas se ha ocupado del legado del padre. Pero Jorge nació en Estados Unidos cuatro años después del triunfo de la Revolución, y aunque acompañó muchas veces a su padre a los cabildeos en Washington, creció en un ambiente más empresarial que político. Su generación no es la del exilio histórico obsesionado con recuperar su país del comunismo, sino una que viene después, más concentrada en consolidar su identidad estadounidense y en romper con el gueto nacionalista para integrarse a una comunidad mucho más amplia: la latina.
Los hermanos Mas Santos han expandido MasTec, una empresa de construcción de infraestructura, sobre todo energética y de telecomunicaciones, creada por su padre. MasTec ha llegado a generar ingresos por 9800 millones de dólares (2022), lo que la convierte en una de las corporaciones dirigidas por hispanos más prósperas en Estados Unidos. Además, poseen inversiones en la industria del gas y el petróleo. Según Forbes, solo la fortuna de Jorge Mas Santos asciende a mil trescientes millones de dólares.
Aunque fue un emprendedor exitoso, Mas Canosa siempre priorizó su perfil político, de manera que hoy no se le recuerda rodeado de empresarios y proyectos constructivos, sino de cubanos exiliados anticastristas. Jorge Mas Santos, sin embargo, se ha dado a conocer por sus inversiones en franquicias futbolísticas, y hoy preside los clubes Real Zaragoza, de España, e Inter Miami FC. A veces pareciera que el anticastrismo pesa un tanto sobre él, que hablar de comunismo, dictadura y libertad es apenas un gesto con el legado político de su padre y con su comunidad, y que preferiría, por encima de todo eso, seguir sacándose fotos con Lionel Messi y David Beckham.
