Land of Many Waters: El malecón 

En Georgetown hay un malecón. Da a un mar que se ve carmelita; el fondo es fango. Donde acaba el malecón hay una playita, pero allí nadie se baña: está demasiado sucia.

El malecón, a lo largo, está lleno de rótulos de publicidad: números de teléfonos, servicios, productos… Todo escrito en piedra.  

Georgetown, Guyana / Foto: Evelyn Sosa
Georgetown, Guyana / Foto: Evelyn Sosa

Al otro lado de la calle estrecha hay kioscos donde los lugareños venden bebidas y, en algunos casos, comida.

Georgetown, Guyana / Foto: Evelyn Sosa
Georgetown, Guyana / Foto: Evelyn Sosa

El primero de agosto fui al malecón y estaban celebrando el Día de la Emancipación de los esclavos africanos (Emancipation Day).

Los descendientes de africanos vestían atuendos típicos y paseaban en familia junto al muro y los alrededores.

Un helicóptero se acercó, cruzó sobre la calle y aterrizó un poco más lejos, cerca del sitio donde la gente se agrupaba para la celebración. Después me dijeron que era el presidente de Guyana, que había llegado para unirse a las fiestas. 

Georgetown, Guyana / Foto: Evelyn Sosa
Georgetown, Guyana / Foto: Evelyn Sosa

No me acerqué al lugar. Solo recorrí el malecón de un lado a otro, y me senté con otros cubanos en uno de los kioscos.

Georgetown, Guyana / Foto: Evelyn Sosa
Georgetown, Guyana / Foto: Evelyn Sosa

Compartí una cerveza con ellos mientras quien parecía el dueño ofrecía datos sobre el país: los suelos pantanosos, las distancias la razón por la cual no hay edificaciones altas, las características especiales que deben tener los cimientos… 

Más tarde, uno de los cubanos del grupo contó en el hostal que había llegado un hombre con una pistola y le había robado sus cadenas a otro, muy cerca de donde yo había estado unas horas antes. 

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