Esta doctrina no carece de su propia lógica interna. Identifica correctamente los fracasos del cambio de régimen tradicional. Reconoce las restricciones políticas domésticas sobre los compromisos exteriores prolongados. Explota la asimetría de poder entre Estados Unidos y las pequeñas naciones caribeñas y latinoamericanas con eficiencia despiadada.
En el ensayo 'Viaje al corazón de Cuba', Carlos Alberto Montaner alega que no hubo en las últimas décadas mayor impulsor de la corriente anexionista que Fidel Castro.
La activista política cubana fue nombrada hace solo unos días Embajadora por la Libertad para las Américas de la organización Freedom House, basada en Washington, D.C., y deja esta advertencia para sus compatriotas dentro y fuera de la isla.