La vigilancia y la represión gubernamental contra activistas, opositores políticos y periodistas independientes en Cuba constituye una realidad cada vez más excoriante.
Ferrer es uno de los sobrevivientes de la Primavera Negra de 2003, la cruzada represiva emprendida por Fidel Castro que encarceló a 75 activistas políticos y periodistas independientes con sentencias de hasta 28 años de privación de libertad.