Somos, en fin, otra franquicia llamada Arte Contemporáneo, desde la cual validamos las prácticas del capitalismo más salvaje mientras nos permitimos sublimar las teorías del socialismo más cándido.
Paradójicamente, para eliminar el juego fue cerrado el Hipódromo más importante de América Latina, y en el Barrio de Los Quemados, donde estaba enclavado, el juego, precisamente, no ha desaparecido.
Daniel, colombiano con base en Madrid, está en Cuba una semana como parte de un taller fotográfico organizado por su escuela TAI. Tiene solo una semana para intentar conocer un país, esquivando los tópicos que puedan distorsionar su percepción de la realidad, o una semana para dejarse llevar por estos y ser un turista más de paseo por La Habana y Varadero, siendo lo primero una tarea imposible y lo segundo un gran placer.
Pero en La Habana, casi sin notarlo, hace tantos años que no podría recordar exactamente cuándo, comencé a ser otra cosa, adquirí una segunda nacionalidad, esta no por accidente, sino por libre elección, algo que hice muy infrecuentemente hasta que llegué a Londres.
No es un campeón del exilio. No es un reivindicado del quinquenio gris. No es un funcionario del sistema. No se volvió cínico, o ríspido, o sarcástico, o cauteloso, o violento, y menos aún se plegó. Por alguna inexplicable razón, le sigue importando menos su suerte personal que la muerte de su país.
Wanda Canals, viajó de una realidad a la otra. De Marianao a Xiao An She. Le fue imposible distinguir el comunismo en las calles, en las pantallas que anunciaban a McDonald o Carrefour.