La de Trump es la victoria de lo estridente sobre lo rutilante. Así que, mientras más estrellas de Hollywood, más intelectuales, más progresistas de fuste se dedicaban a defenestrarlo, más se incubaba el voto sañudo de un proletariado que, entre una emancipación hipotética y una explotación segura, ha optado por esta última.
Desde el tercer año de la carrera de Arquitectura, el Muke había logrado un viejo sueño de la niñez: ser científico. Había sido captado para el Centro de Investigaciones de Métodos Computacionales y Numéricos en la Ingeniería perteneciente a la Universidad Central de Las Villas (UCLV) y había cumplido el encargo, junto a un amigo, de programar un videojuego con gráficos 3D para un empresario extranjero.
En lo que va de 2016, al menos 46,000 cubanos han logrado fugarse de la Isla. Y aunque hasta el momento, la actual administración de la Casa Blanca no tiene planes de modificar la política migratoria con respecto a Cuba, quien pretende irse del país escucha los discursos con escepticismo y desconfianza.
En ese momento de nuestra continuidad postmorten, los hechos, después de ocurrir como tragedia y como farsa (según la predicción de Marx), se han dispuesto para una tercera posibilidad: permanecer como estética.
Uno de los experimentos más interesantes, no solo de los últimos años, sino, a mi juicio, de la extensa y diversa historia de la oposición cubana, fue la plataforma de acción cívica Archipiélago.