En el perfil de Facebook de Camila Rodríguez (1991), lo primero que resalta es una frase tomada, y ligeramente modificada, del dramaturgo latino Publio Terencio Afro. «Nada sobre cárcel me es ajeno», dice, y se adelantan un par de datos biográficos: Camila Rodríguez es licenciada en Filología por la Universidad de La Habana; es, además, una activista que ha dedicado los últimos años a la causa de los presos políticos del régimen cubano a través de la organización Justicia 11J.
Durante la madrugada del 9 de febrero de 2023, más de 200 presos y presas políticos del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua fueron liberados de sus cárceles y trasladados a un avión que abandonó el país a las 6:30 de la mañana. Era un vuelo sin pasaje de regreso. Esta es su historia.
Aun cuando la libertad condicional es una opción para todas aquellas personas que no han sido condenadas a privación perpetua de la libertad, dicha figura resulta particularmente limitada por las autoridades judiciales del país cuando se trata de presos políticos; ello, bajo el amparo de términos tan discrecionales como «buena conducta» o «resultados positivos alcanzados en la actividad educativa del sancionado».
A más de ocho mil 400 kilómetros de distancia, en una celda del Combinado del Este, tres reos habían sujetado a Luis por la espalda mientras un cuarto le daba puñetazos. Para rematar la golpiza, le abrió el tabique de la nariz de un navajazo.