Aun cuando la libertad condicional es una opción para todas aquellas personas que no han sido condenadas a privación perpetua de la libertad, dicha figura resulta particularmente limitada por las autoridades judiciales del país cuando se trata de presos políticos; ello, bajo el amparo de términos tan discrecionales como «buena conducta» o «resultados positivos alcanzados en la actividad educativa del sancionado».
Muchos opinaban que en Cuba daba lo mismo lo que fueras, te iban a reprimir igual, aunque, parafraseando el mantra orwelliano, podíamos decir que en el comunismo todos éramos iguales, pero los negros eran menos iguales que los demás.