Si usted escribe el nombre de alguno de los mayores historiadores mexicanos, de cualquier ideología (Enrique Florescano, Josefina Zoraida Vázquez, Clara Lida, Enrique Semo,...
No hay que descartar, tampoco, el humor lezamiano, capaz de transfigurar sus cotidianos periplos y conversaciones habaneras en crípticos versos fundadores, sublimando y, al mismo tiempo, riéndose de ello.
La reciente puesta en escena de Hierro, de Argos Teatro me parece una extraordinaria manera de comprender a Martí, a través de cómo lidió con sus conflictos, fuesen personales o nacionales.
En 'La oveja blanca', un matrimonio se ama y se quiebra en un presente hecho de un amor nacido en los ochenta en La Habana, con sus esperanzas y sus incertidumbres; del deterioro de un sueño, del destierro, de un nuevo sueño de libertad en Estados Unidos, de la fragilidad del porvenir. Atados a una gran tristeza y a una gran alegría.