«Lo sublime en lo pequeño, la eternidad de lo efímero», dice la joven fotógrafa Jenny Sánchez Martínez. Ars poetica y obsesión.
Paisaje y comunidad, infancia...
Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.