Almenares solo nos muestra esta vez efigies extremas: ancianos y niños, o sea, el pasado y el futuro zapateando las calles de La Habana; un busto de José Martí y una cabeza de puerco.
Carolina Vilches Monzón es fotógrafa, pero igualmente pudo haber sido cuidadora de baños en una terminal, miembro del buró sindical de la ANAP en Santa Clara o manicure.