Walter Benjamin definía el momento mesiánico como una Dialektik im Stillstand, una dialéctica suspendida: a la espera del acontecimiento mesiánico, la vida queda suspendida. ¿No...
El Totalitarismo cubano no es diferente a los demás ejemplos totalitarios del mundo moderno. Puede ser que en ciertos ámbitos se muevan variables distintas, pero su implementación, su armazón social y personal, su trabajo dentro y fuera del individuo con diversas formas de la violencia, unas más pedagógicas, otras directamente tocando e hiriendo el cuerpo y la mente de los individuos, crean una forma de dictadura totalitaria con un Estado bien consolidado y sus fisuras.