El gobierno cubano reconoce que aún no se concreta la implementación de las proyecciones acordadas para la estabilización macroeconómica del país. Igual admite el fracaso de la política de bancarización y que las nuevas tarifas de los combustibles aumentaron el valor de la transportación de pasajeros, tal como se había predicho.
Sin muchas explicaciones, el gobierno cubano decidió suspender la aplicación de un paquete de medidas que supuestamente debía corregir distorsiones y, por fin, impulsar la economía en 2024.
En 2023, las remesas hacia Cuba totalizaron mil 972.56 millones de dólares y experimentaron una caída de 3.31 por ciento en relación con 2022 (dos mil 040.25 millones), según informe de Havana Consulting Group.
El doctor Luis Enrique Cuéllar lo aclara desde el primer momento: «Yo, aparte de médico, soy campesino, pescador y merolico».
A veces, terminadas las guardias...
Así lo llamaron, «movimiento de cuadros», una frase que a alguien no muy familiarizado con la jerga burocrática recordaría más bien los trabajos en una galería de arte. A Gil, en efecto, lo movieron: quién sabe a qué otro salón en el museo del poder cubano; quién sabe si lo enviaron, definitivamente, al sótano con una sábana encima.
El gobierno de Miguel Díaz-Canel admitió oficialmente el fracaso de la Tarea Ordenamiento Monetario y estableció un paquete de medidas con miras a «dinamizar» la economía del país, que cerró 2023 con un 30 por ciento más de inflación y un decrecimiento global de entre uno y dos por ciento. Economistas auguran un 2024 aún más crítico para los ciudadanos cubanos.
El activista religioso mantiene una huelga de hambre que se ha dilatado durante casi dos meses, con la exigencia de la liberación de presos políticos a un Estado cubano que responde con silencio y vigilancia.