El negocio de las mulas, evidentemente tolerado hasta el momento por las autoridades, parece marchar viento en popa, con cada día más cubanos apostándole todo.
Los jóvenes fueron echados por mostrar su orientación sexual en el contexto de la reforma constitucional que quiere legalizar en Cuba el matrimonio igualitario.
Además de pullovers, en Clandestina también se venden delantales, cojines, bolsos, una guía turística alternativa, stickers, carteles, collares, monederos, billeteras, agendas, libretas, postales, llaveros, pañuelos, shorts, camisetas, camisas, blusas…
Entre los nuevos símbolos de la Cuba poscastrista, cuyo eje rector lo compone una casta tecnócrata de militares reconvertidos en empresarios al mando de sucursales anónimas, destaca el Gran Hotel Manzana Kempinski.
Los carretilleros, pequeño eslabón de la cadena alimenticia, intermediarios de poca monta, están pagando las consecuencias de la absurda gestión agrícola de la isla.
En el ensayo 'Viaje al corazón de Cuba', Carlos Alberto Montaner alega que no hubo en las últimas décadas mayor impulsor de la corriente anexionista que Fidel Castro.
La activista política cubana fue nombrada hace solo unos días Embajadora por la Libertad para las Américas de la organización Freedom House, basada en Washington, D.C., y deja esta advertencia para sus compatriotas dentro y fuera de la isla.