En la configuración geopolítica actual, Cuba, que sufre una de sus más graves crisis económicas, ha apostado por «afiliarse» a la potencia paria, cuyos impulsos bélicos aún pudieran desatar un día de estos alguna escaramuza nuclear.
La tensa trama del llamado Síndrome de La Habana, un rocambolesco rezago de la Guerra Fría, continúa. Esta vez, una investigación realizada por The Insider, en colaboración con 60 Minutes (de la cadena CBS) y Der Spiegel, publicada el pasado 1 de abril, arrojó nuevas pistas sobre los misteriosos hechos ocurridos en la capital cubana entre 2016 y 2017. Los datos, recopilados durante un año por estos medios, apuntan a quien ya figuraba como el principal sospechoso: Rusia.
El 21 de enero de enero de 2020, Mónica salió rumbo a Moscú. La madre y su padrastro fueron a despedirla al aeropuerto. Lloraron, se abrazaron, se tomaron muchas fotos. En una de esas fotos, Diana posa junto a su hija. Ella, la hija, llevaba unos pantalones ajustados, el cabello corto y crespo, una chaqueta de tela sintética que simulaba cuero, rematada con un cuello que simulaba pelo de zorro. Excepto por el volumen de sus senos, oprimidos por una faja bajo la ropa, Mónica se fue de Cuba simulando ser un hombre.
Repasar lo ocurrido este año puede darnos quizá algunas pistas sobre lo que se avecina, o por lo menos hacer que nos planteemos interrogantes provechosas con miras al próximo. A manera de resumen, El Estornudo ofrece aquí una selección de sus coberturas informativas en 2023.