A inicios de febrero, Ricardo Cabrisas, viceprimer ministro de Cuba, se sentó a escribir una carta que había estado posponiendo durante semanas, en espera...
Desde hace meses el ciclo de las crisis de desabastecimiento —pasajes de extrema gravedad dentro de la gravedad— no han hecho más que acortarse sin que el gobierno se haya animado aceptar explícitamente que la «coyuntura» no es coyuntural sino estructural.
¿Alguien recuerda cuando hace unos cinco años se perdieron al unísono los condones y las cervezas en La Habana, y hacíamos chistes en Facebook sobre esa «feliz» coincidencia que al menos nos salvaría de embarazos indeseados y enfermedades venéreas?