«Mi familia y yo queremos vivir sin miedo: ni a la policía política cubana, ni a la inteligencia cubana, ni a ICE», ha insistido el disidente exiliado Oscar Casanella.
Las masivas protestas del 11 de julio de 2021 demostraron que el miedo podía romperse. Las que hoy recorren Cuba demuestran que esa lección sobrevivió a la represión.
La tarde del 24 de junio de 2026 dos sismos consecutivos impactaron la zona norte-costera de Venezuela. El fenómeno natural produjo una catástrofe sin precedentes. En el transcurso de este mes, las cifras no han hecho más que acrecentarse; según el gobierno de Delcy Rodríguez, se cuentan cinco mil 546 fallecidos y 16 mil 740 heridos. En campamentos temporales se han refugiado unos 23 mil damnificados. Según ese parte oficial, 17 mil 907 personas perdieron sus viviendas.
En 2025 registramos el fallecimiento de 36 héroes y heroínas. De ellos, 21 murieron en el exilio según la información recabada, y 15 lo habrían hecho en el país.
El esfuerzo cubano por la libertad tiene en sus héroes y sus heroínas la savia del país futuro. El registro de los luchadores prodemocracia que fallecen cada año ofrece, al mismo tiempo, un mosaico de las características generales y los detalles de esa empresa.
El gran tema político del futuro cercano en Estados Unidos se centrará en qué rama del populismo económico puede responder mejor a la necesidad de que una mayoría de los ciudadanos, especialmente los jóvenes, vuelva a sentirse partícipe de ese crecimiento, y traducir el descontento económico en propuestas concretas sobre salarios, vivienda, impuestos, competencia empresarial y poder corporativo.