Crónicas

El relato de supervivencia de William Arcaya

Entre julio y septiembre de 2009, Jesús William Arcaya Batista durmió dentro de un Toyota Corolla 1987. Un año antes había llegado a República...

Noche en Meteora

Al final de esa tarde habíamos regresado a Kastraki a pie desde el monasterio Roussanou, zigzagueando por el campo entre los monolitos y los...

La continuidad dakota

Al pie de la carretera había un arbolito de almendras de fronda tupida y debajo tres hombres blancos que rondaban los 50 años. Dos...

Al día siguiente. Una novela cubana de no ficción (IV)

…fuiste mi propia madre, bañándome en un calor que ella tal vez nunca supo brindarme. Reinaldo Arenas Fuimos por última vez a que nos controlaran en...

Al día siguiente. Una novela cubana de no ficción (III)

La libertad cuesta muy cara, y es necesario o resignarse a vivir sin ella o decidirse a comprarla por su precio. José Martí En toda Cuba...

Al día siguiente. Una novela cubana de no ficción (II)

A media tarde Tess me convida a un té. Salimos a tomarlo en nuestra terraza. Es la primera vez en muchos días que tenemos...
spot_img

Newsletter

Recibe en tu correo nuestro boletín quincenal.

Te puede interesar

Aníbal Yaciel Palau, el preso político que debería estar libre hoy

Aníbal Yaciel Palau Jacinto debió quedar libre este jueves...

Cuando el problema deja de ser el virus y empieza a ser la sociedad

Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.

Los niños, el rostro más triste del apagón en Cuba

Niños durmiendo en el suelo, llorando, madres que sustituyen...

La conga: lo que no se acaba

El primero de enero de 1879, en los salones...