…fuiste mi propia madre, bañándome en un calor que ella tal vez nunca supo brindarme.
Reinaldo Arenas
Fuimos por última vez a que nos controlaran en...
Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.