En el Aeropuerto Nacional Ronald Reagan, Washington primero fue negro.
Dos hombres negros con tatuajes en los brazos —uno con trenzas largas y recias como...
Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.