A los cubanos adultos se nos olvidan las víctimas de la violencia y sólo nos acordamos de los verdugos. Ojalá que esa amnesia selectiva esté hecha de amor por los nuevos celedones que nacerán. Nadie se merece habitar en el pasado de sus mayores. Ninguna identidad es higiénica.
‘Los placeres del exilio’ son, más que nada, la posibilidad de hacer una lectura que pudiéramos llamar imaginal y a contracorriente de la historia caribeña y americana; una novedosa forma de ver la realidad desde la conciencia de un sujeto que, aunque se sabe colonial, no vacila en apropiarse de la lengua del amo para lograr su independencia cultural y política.
En la configuración geopolítica actual, Cuba, que sufre una de sus más graves crisis económicas, ha apostado por «afiliarse» a la potencia paria, cuyos impulsos bélicos aún pudieran desatar un día de estos alguna escaramuza nuclear.
Ni [Hillary] Clinton era más ambiciosa o despiadada que cualquier político hombre, ni [Sarah] Palin era más propensa a equivocarse que Bush hijo o Dan Quayle o más mentirosa que Trump. Pero estos defectos o cualidades mal vistas son excusados rutinariamente en un hombre mientras que se convierten en un símbolo de inferioridad en una mujer.
El próximo 1 de octubre, Claudia Sheinbaum, de 61 años, asumirá como la primera mujer presidenta de México. Se trata de una científica y académica que cuenta con una licenciatura en Física, un doctorado en Ingeniería Energética, y una amplia experiencia tanto en proyectos ecologistas como en la administración pública. En rigor, la próxima mandataria ha roto muchos de los esquemas en que una sociedad tan machista como la mexicana suele enmarcar a la mujer.
Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.