La casita de José es demasiado pequeña como para llegar a ella y pasar desapercibidos. Es demasiado acogedora como para llegar y querer irse enseguida.
Si tuviera que hacer reclamaciones, sería la brevedad de un relato que no cede a la conveniencia de la Historia, ni de Mike Porcel, ni del gobierno cubano.
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.