El analista Harry Enten, de CNN, acaba de demostrar, basado en encuestas, que los votantes indecisos en este ciclo solo representan un cuatro por ciento del electorado, menos que en cualquier otro momento de la historia. El porqué es claro: Donald Trump.
Como un pugilista que ha estudiado bien las tácticas y las debilidades de su rival, Harris ejecutó su plan a la perfección: sacar de quicio al expresidente provocándolo con temas que afectan su frágil ego a fin de empujarlo a la irritación y la rabia.
Este 10 de septiembre presenciaremos el primer, y único pactado hasta ahora, debate entre Kamala Harris y Donald Trump, aspirantes a la presidencia de Estados Unidos. Ambos llegan a este punto básicamente empatados en las encuestas, con Harris disfrutando acaso una pequeña ventaja...
A Bill Clinton le gustaba de decir que «los demócratas se enamoran, los republicanos cierran filas» (Democrats fall in love, Republicans fall in line). Este adagio ha sido una víctima más del paso del ex-presidente y candidato republicano Donald Trump por la política de Estados Unidos.
Está por ver si Vance ayuda a Trump a matizar su lenguaje, dejando los insultos y apelando a un público más amplio con el tema económico, el cual maneja muy bien, o si Walz resuena entre las audiencias rurales y suburbanas que fueron clave para que Biden ganara en 2020, además de consolidar el voto anti-Trump.
Si Kamala Harris opta por ofrecer soluciones tecnocráticas como Hillary Clinton, dará la impresión de ser otra elitista recetándole al pueblo lo que debería hacer. Si, por el contrario, toma una página del populismo optimista de Obama y demuestra que puede escuchar y responder a los problemas con una visión unificadora, podrá replicar una coalición de minorías y moderados y será, en enero de 2025, la primera mujer presidenta de los Estados Unidos.
Las masivas protestas del 11 de julio de 2021 demostraron que el miedo podía romperse. Las que hoy recorren Cuba demuestran que esa lección sobrevivió a la represión.
La tarde del 24 de junio de 2026 dos sismos consecutivos impactaron la zona norte-costera de Venezuela. El fenómeno natural produjo una catástrofe sin precedentes. En el transcurso de este mes, las cifras no han hecho más que acrecentarse; según el gobierno de Delcy Rodríguez, se cuentan cinco mil 546 fallecidos y 16 mil 740 heridos. En campamentos temporales se han refugiado unos 23 mil damnificados. Según ese parte oficial, 17 mil 907 personas perdieron sus viviendas.