Crónicas

Campa & Campa

Leandro Eduardo Campa fue (o es) un escritor nacido en La Habana, Cuba, en 1953. Llegó a los Estados Unidos con el éxodo del Mariel. Medio vagabundo, elegante y mitómano (según dicen), vendía prendas falsas en las calles de South Beach o de la Pequeña Habana.

Venezuela: 39 segundos que cambiaron la vida de un país

La ciudad más afectada fue La Guaira, y la costa central del país fue la región donde hubo mayores. Fueron 39 segundos durante los cuales dos sismos —con magnitud de 7.2 y 7.5, respectivamente— cambiaron la vida de todo un país.

Cuando el problema deja de ser el virus y empieza a ser la sociedad

Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.

Fútbol, Cuba y el último tango

Hay una idea vieja en el fútbol que dice que los grandes envejecen retrocediendo, replegándose para crear. Pirlo bajó a organizar delante de la...

Temblaba el mundo y temblaba yo

Este viernes, el presidente de la Asamblea, Jorge Rodríguez, hablaba de 920 muertos y tres mil 360 heridos tras los sismos en Venezuela. Con el paso de las horas y los días esas cifras crecerán aún más.

Relatos cortos donde el Caribe late (II)

Sí: palabras e imágenes errantes del Caribe colombiano que repararon mi latir estropeado en algún viaje. 
spot_img

Newsletter

Recibe en tu correo nuestro boletín quincenal.

Te puede interesar

Cuba: 67 años a punto de caer

Los cubanos llevamos sesenta años viviendo a seis meses...

Nadie sabe cómo tumbar una dictadura

Nadie sabe cómo tumbar una dictadura. Sobre todo, porque...

Remar con la Virgen, sobrevivir a la crisis

Quienes asistieron a la procesión buscaban en la Caridad del Cobre un consuelo a la vez renovado y duradero.

Otro bastardo de la Revolución

Ser opositor en Cuba significa soportar la censura, la criminalización y los incontables procesos represivos del régimen. Ser opositor y de izquierdas en Cuba se traduce en invisibilización, moralización, abandono y desprecio por parte de la otra oposición, más visible, mayoritaria, que se reconoce de derechas. En un terreno de exclusiones, donde la posverdad y el sensacionalismo determinan los rumbos hacia el futuro, para alguien como yo no queda más que vivir expuesto a un fuego cruzado.